Relatos criminales

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Todos tenemos nuestros días. Hay momentos en los que nos apetece disfrutar de una buena novela, ir conociendo a los personajes y sus historias, los giros de trama y los misterios. Pero otras nos apetecen historias más cortas, más concisas y sencilla. Y de eso voy a hablar en el artículo de hoy, de los relatos criminales.

No está muy claro, o por lo menos yo no lo tengo, dónde está el límite entre relato corto, relato, relato largo y novela corta. Lo único que sé es que los micro-relatos son unas pocas frases, incluso pueden llegar a ser unas pocas palabras, y las novelas suelen pasar de las ciento cincuenta páginas. Pongamos por ejemplo que un relato largo ocupe menos de cincuenta páginas, entonces uno corto sería más o menos la mitad. Bien. Ya tenemos una aproximación.

Podría hablar en términos de palabras, como hacemos los escritores. Pero al igual que si nunca has tenido un hijo no entiendes eso de contar en semanas, si nunca has escrito con regularidad no te harás una idea clara de a lo que equivalen mil, cinco mil, veinte mil o cincuenta mil palabras.

Escribir relatos

Y hablando de escribir relatos criminales (o sin crímenes). El relato, o cuento, es con lo primero que empiezan a experimentar los escritores , algo muy recomendable. Hay que aprender mucho tras el teclado para ser capaz de enfrentarte a lo que te va a exigir una historia más larga como es la de una novela.

No vas a tener que crear extensos perfiles de personajes, ni hay necesidad de tener un worldbuilding majestuoso; ni siquiera una trama enrevesada. Tendrás que centrarte en una historia sencilla, practicar tu estilo, las descripciones y los diálogos. Y el final, eso siempre es importante. Porque en el relato tiene que pasar algo. Es una escena, un momento dentro de la vida de tus personajes. No hace falta saber cómo hemos llegado allí ni descubrir qué pasará cuando el relato llegue a su fin. Hay que centrarse en el presente.

A la hora de escribir cuentos, tienes que tener muy claro lo siguiente: cada palabra cuenta. Y esto es muy importante, no te puedes andar por las ramas como harías en una novela. Y esto creo que enlaza con la parte lectora de relatos criminales.

Si quieres aprender sobre escribir relatos, uno de los que más sabre sobre ello es David Generoso. Puedes visitar su blog o conocerle un poco en esta interesante entrevista en el Podcast de El escritor Emprendedor.

Leer relatos

No sé cómo será en otros mercados, pero en el español (de España, no del idioma), creo que no somos muy de leer relatos. Bueno, no somos de leer en general. Una pena. Pero vayamos a lo que nos interesa. Tengo entendido que en otros mercados como el anglosajón leen más, y leen más relatos. Y mi teoría es que eso tiene mucho que ver con lo que he dicho más arriba a la hora de escribir relatos: cada palabra cuenta.

En una novela no necesitamos concentración al cien por cien. Podemos permitirnos distraernos mientras el autor nos describe la vista desde la montaña, la escena del crimen o lo que desayuna la protagonista. Incluso podemos perdernos en diálogos aparentemente intrascendentes mientras pensamos qué era eso que teníamos que comprar en el supermercado que tanta falta hacía. Si al final resulta que esa información (la de la novela, no la de la lista de la compra) era importante, puede que el autor nos la vuelva a contar más adelante.

En un relato no hay tiempo para eso. Hay que leer con los cinco sentidos y atentos de cada palabra, giro o conversación. Nos da pereza dedicarle tantos pequeños momentos de concentración a varias historias. Preferimos hacerlo sólo con una, con los mismos personajes y la misma trama.

Esa al menos es mi teoría. Y lo sé porque es lo que me sucede a veces. Como escritor me encanta escribir pequeños relatos criminales y experimentar. Como lector me da pereza acercarme a antologías con varias historias distintas y tener que concentrarme en cada una de ellas. Sé que es un error, pero no puedo evitar pensarlo.

Antologías de relatos criminales

Pero como siempre trato de aprender de mis errores, hace poco me he decido a leer más relatos criminales. Y hoy te traigo unas mini reseñas de dos de las últimas antologías de relatos que he leído: Impasse de Cruce de Caminos y Pentagrama Criminal de Izaskun Albéniz.

Impasse de Cruce de Caminos

Impasse es la segunda antología de relatos criminales creada por David Gómez, la cara visible tras el blog Cruce de Caminos. En esta antología nos vamos a encontrar con seis relatos, o cuentos, escritos por seis escritores diferentes. Y lo bueno es la variedad de historias que ofrece. Todas diferentes pero con un nexo común, la calidad negrocriminal.

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Haz clic en la imagen para saber más sobre Impasse: II Antología negrocriminal Cruce de Caminos.

La mujer más guapa del mundo, de Juanma Ramírez

Este relato me parece el más negro de todos, podría ser una escena extraída de alguna novela negra. Sucede en un bar, con un tipo duro como protagonista y una femme fatal de por medio. Me gustó mucho. Tiene un estilo muy directo y un lenguaje típico de este tipo de historias. Además de un gran final, está escrito en segunda persona y eso es algo curioso. Perfecto para un relato de su longitud y que no sería igual en una novela.

Una plaza de aparcamiento, de Enrique de la Cruz

La premisa de la que parte este relato es bastante común, de hecho a mí me ha sucedido: entras en el garaje y alguien ha aparcado en tu plaza. Lo interesante de la historia es lo que sucede a continuación y cómo lo hace. Un relato que me ha recordado mucho a algunas historias del estilo de Patricia Highsmith.

El sabueso mayor, de Juan Pablo Goñi Capurro

Este relato cuanta la investigación policial que hace un detective veterano a raíz de un robo. Básicamente es una novela reducida a un par de páginas. Muy buen relato policial que podría ser una muy buena novela policiaca.

El ahogado. Un nuevo caso para Arturo Figueroa, de David Gómez Hidalgo.

Otro relato que trata sobre una investigación policial, pero diferente a la anterior. En este caso los actores del relato quedan claros, y la duda está en saber si la muerte ha sido un accidente o no. Y en caso de no serlo ¿Quién lo hizo y por qué? Muy bueno.

El encargo, de Francisco Juan Barata

Creo que este es el relato más corto de todos, pero esa es la única diferencia. En la historia hay un tipo que se tiene que encargar de otro tipo. Y también hay un bar. No puedo decir mucho más porque quizás estaría contando demasiado. Sólo decir que me ha gustado y que, como buen relato criminal, hay que esperar hasta el final para descubrir el misterio.

En este barrio no hay vampiros, de Luis Pacheco Granado

Historia que trata sobre la desaparición de varias personas en un peligroso barrio. El autor mezcla puntos de vista y hay varias historias dentro de la historia principal. Tiene tintes sobrenaturales o tal vez sólo sean imaginaciones mías.

Pentagrama Criminal

La Serie Pentagrama Criminal es una antología de relatos distinta a Impasse. Para empezar es obra de una sola persona, Izaskun Albéniz, a quien ya deberías conocer del interrogatorio al que la sometí.

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Haz clic en la imagen para saber más sobre DO: Serie Pentagrama Criminal.

Otra de las diferencias es el tipo de relatos. Son relatos criminales más largos, sobrepasan las diez mil palabras. Además, no los publica todos a la vez y en la fecha en la que estoy escribiendo esto tiene dos relatos de los siete que (creo) conformarán la serie completa. Quizás cuando se publique el artículo ya ha publicado la tercera parte, esperemos que sea así.

La tercera diferencia es que los siete relatos tienen una temática común. Son relatos criminales basados en las historias de siete canciones de la época de los 80. Canciones que narrar o relatan algún tipo de crimen y aquí Izaskun obra su magia para crear una historia detrás de la letra de estas canciones. De ese modo, al mismo tiempo que lees el relato y disfrutas de su trama y personajes, puedes tratar de averiguar de qué canción está hablando Izaskun.

DO

El primer relato de la serie trata sobre la vida en pareja de sus dos protagonistas. Y como el trabajo y la rutina puede ir quemando una relación. He de admitir que en este caso adiviné desde muy pronto a qué canción se refería la autora y, además de disfrutar con los personajes creados por Izaskun y sus historias, me mantuvo en suspense por comprobar cómo lo iba a hacer para contar el final de la canción. Quedé muy satisfecho con la resolución de la historia.

RE

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Haz clic en la imagen para saber más sobre RE: Serie Pentagrama Criminal.

En el segundo relato reconozco que no caí hasta el final a qué canción hacía referencia la historia. Así que fue como leer un buen relato criminal de principio hasta el fin.  Un relato con un asesinato de por medio, un inspector investigando el suceso y la red de relaciones y sospechosos. Cuando llegué la final quedé encantado, tanto por el relato en sí como por no haber sido capaz de adivinar la canción. La conocía, sí, pero nunca me había fijado en la letra. ¿Podrías adivinarla tú?

Y hasta aquí el artículo de hoy. ¿Qué te ha parecido? ¿Eres también de las personas a las que le cuesta lanzarse a leer relatos o no tienes ningún problema con ellos? ¿Has leído alguna de estas antologías? ¿Me recomiendas alguna otra antología de relatos criminales? Usa los comentarios para decirme lo que consideres.

Foto de portada de Nathan Wright en Unsplash

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1 Comentario

  1. Como siempre das respuesta a preguntas que en algún momento me he hecho y no me atrevía a hacer¡¡Ya tengo claro la que no me gustaría ser !!!

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