César Pérez Gellida bajo seguimiento

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Hoy te traigo un interrogatorio muy especial porque hoy tenemos en La Sala de Interrogatorios a un criminal a quien le tenía muchísimas ganas. Uno de los grandes de la novela negra española: César Pérez Gellida.

Pero antes de empezar el interrogatorio, déjame que te muestre el perfil criminal de César Pérez Gellida.

César Pérez Gellida bajo seguimiento

Por fin podía tomarme unos días de vacaciones y decidí hacer una visita cultural y gastronómica a Valladolid, una ciudad que llevaba muchos años queriendo visitar. Tras dejar el coche en el parking del hotel me di cuenta de que me había dejado en casa el cargador del móvil y si me quedaba sin batería me iba a ser imposible presumir de vacaciones en mis redes sociales. Por eso me acerqué a una gran superficie de tecnología para comprar un cargador nuevo. Fue allí donde lo vi y me fijé en él. ¿Qué hacia un hombre calvo en la sección de secadores?

Pero lo reconocí. Era él, no había dudas, el gran criminal César Pérez Gellida. Lo vigilé durante unos minutos y comencé a seguirlo cuando salió del establecimiento con su nuevo secador debajo del brazo. Me planteé si debía avisar o no las autoridades locales, pero tras unos minutos se sentó en un banco de un parque y decidí improvisar. Conecté la grabadora del móvil y me acerqué a él con la primera excusa que se me ocurrió.

Una pequeña confusión

Vale, espero que esté grabando ya. Ostrás qué brazos que tiene, parecía más tirillas. Hola, perdona. No quiero molestarte pero te he reconocido y es que no he podido evitar acercarme. Soy un gran admirador de tu trabajo aunque es verdad que los últimos no los conozco demasiado. ¿Te importa sí nos hacemos una foto, Cifu?

Venga… ¿Cifu? Venga, vamos, sí. Y te canto una canción.

Ah, vale, vale. Guay. La verdad es que en la tele y en fotos no pareces tan fuerte. Pesa la guitarra ¿no?

Será que no soy de Cifuentes. Yo creo que te has confundido, chaval.

¿Qué dices?

Lo que oyes. Yo me dedico a aporrear teclados no a tocar guitarras ni a cantar.

Anda, ostras. Perdona.

Has metido la pata, chaval.

¿Y quién eres?

Yo soy César Pérez Gellida. Soy un escritor de novela negra. Sé además muchas formas de hacer desaparecer un cadáver, muchas.

Sí, es verdad, César Pérez Gellida, el autor criminal. ¡Ay que joderse! Perdona por la confusión. A ver, yo siempre he sido un gran fan de Celtas Cortos y estoy aquí en Valladolid de turismo y no sé… Al ver a un tipo calvo y con perilla… me ha cegado el fanatismo. Perdona.

En Valladolid los únicos calvos que hay con perilla que hay somos Cifu y yo.

Sí, sí, eso me han dicho. Pero aún así también soy gran seguidor de tu trabajo. Quiero que quede claro eso, sobre todo con esos brazos que te gastas. ¿Te importa si me siento? Es que necesito descansar estoy cansado de hacer turismo. Yo me creía que Valladolid era más pequeño.

No , hombre. Si es la capital del universo ¿Cómo va a ser pequeño?

Sí, eso también lo he oído.
Tal vez juntos no se parezcan tanto, pero no se me ocurrió otra excusa para abordarlo. La imagen es del Instagram de César Pérez Gellida.
Una pregunta un poco indiscreta ¿El secador es para ti?

¿El secador? Yo tengo varios secadores. Trabajo con un secador enchufado y es mi forma de aislarme de las vilezas del mundo cuando me pongo a escribir. Tengo varios secadores.

Curioso método. Vivo en Alemania y he aprovechado mi viaje por España para hacer turismo por zonas en las que no he estado nunca. Y hace poco tuve el placer de hablar con alguien de tu gremio al que creo que conoces muy bien, Benito Olmo.

Vive por allí, vive en Fráncfort.

Sí, ahí. Tuve que ir a la comisa… a un sitio en Frankfurt. Y me topé con él. Estuvimos hablando de todo un poco, de la vida del emigrante, del vagabundo, del sueño errante y me planteó una cuestión a la que no he sabido encontrar una respuesta. Quizás tu puedas al ser un criminal como él. Decía algo así:
Un escritor criminal ¿se siente tranquilo cuando en sus novelas da tantas pistas sobre asuntos tales como asesinar a alguien sin dejar huellas, eliminar un cadáver sin dejar rastro…? A lo mejor no es bueno darle ciertas ideas a algunos lectores ¿Se siente cómodo con esto? 

Sabes lo que pasa, que los criminales no suelen leer novelas. Suelen estar delinquiendo. Por eso delinquen, porque no han leído. Es como muy incompatible. Mira, una de mis novelas, Sarna con gusto, va sobre un secuestro. Y ahí si que contemplé unas líneas rojas que no quería pasar porque no quería hacer el manual del buen secuestrador. Lo traté con una persona que se dedica a la negociación con secuestradores y exigió determinadas cosas que no podía contar. Pero en el resto del novelas no, nunca pensamos en eso.

Menos mal porque si no te cortaría un poco la creatividad. La verdad es que no lo había pensado.

La carrera como escritor de César Pérez Gellida

Creo haber leído en algún sitio que antes te dedicabas a otras cosas, tenías un trabajo honrado en algo de Telecomunicaciones o algo así. Y en estos días inciertos en los que vivir de la literatura es, digamos, un arte ¿por qué decidiste dar el paso y convertirte en un criminal?

Básicamente porque no sabía que era un oficio tan mal retribuido y tan complicado de vivir de él. Si lo llego a saber en su día con la información que manejo ahora, seguramente no habría dado el paso. Ahora no me arrepiento en absoluto porque he tenido la suerte de ser de esos pocos poquísimos que en nuestro país se pueden dedicar a este oficio de aporrear el teclado. Pero dice muy poco de la cultura cuando estamos hablando de ¿cuántos? ¿de cien? ¿de menos de cien personas que se pueden dedicar profesionalmente o que viven de la venta de sus novelas? Para mí es un dato lamentable.

Sí, la verdad es que podría ser bastante mejor. ¿Tienes claro lo que quieres conseguir, a dónde quieres llegar?

No, realmente uno no se lo plantea. Cuando uno está escribiendo la novela en la que está metido es lo único que importa. Lo que quieres es que esa novela llega a muchos lectores y que tenga mucho éxito, claro que sí. Más allá de eso creo que no llegan las aspiraciones, las limita la fecha de publicación de esa novela. En el momento que eso ocurre, cuando es de los lectores y ya deja de ser del escritor y ya deciden los lectores el devenir que va a tener esa historia.

Es que es imposible, nunca vas a saber si van a funcionar o no. Acabas de terminar una larga gira de promoción que imagino habrá sido muy cansada ¿Qué es lo bueno de todos esos viajes?

La promoción lo bueno que tiene es que tienes contacto con el lector, que no ocurre normalmente en tu rutina habitual. No es algo que ocurra porque es un trabajo muy solitario. Es un trabajo en el cual tú le tienes que contar todo al bicho y el bicho no te cuenta nada a ti, no te responde. La promoción tiene esa parte buena. Pero es muy cansado porque incluye muchas entrevistas con medios de comunicación, las entrevistas suelen ser muy parecidas: mismas preguntas, mismas respuestas. Luego tienes un acto público con los lectores, se hace muy intenso. En mi caso, que he lanzado a mediados de noviembre de 2019, he terminado la promoción en febrero. Al final se hace intenso. No tienes la rutina, ni el tiempo para escribir que es lo que realmente te apetece. Y eso te genera un poco de ansiedad porque la historia que tienes en la cabeza la quieres sacar y no puedes.

Eso te iba a decir, que si no te cansas un poco de hablar de una novela que seguramente terminaste un año atrás y a ti te gustaría hablar de la que estás escribiendo ahora. Imagino que es parecido a lo que les pasa a los músicos. Cuando a Celtas Cortos le piden siempre el 20 de abril estarán un poco cansados.

Claro, sí, pero toca lo que toca. Tú sabes que cuando va de promoción lo que toca es hablar de esa novela que acaba de ser publicada y luego la otra la tienes tu en la cabeza porque es un ser vivo que va evolucionando. A mí tampoco me gusta hablar de lo que tengo en la cabeza, me gusta hablar cuando de ella cuando toca que es cuando pueden leerla los lectores.

Primera trilogía de César Pérez Gellida cuya primera parte transcurre en Valladolid.
Cuando antes te decía que conozco tu trabajo era cierto. Leí Todo lo mejor porque me encanta la historia más reciente de Alemania y quería saber más sobre ese Berlín de los 80. Que no conocí y tengo pendiente Todo lo peor. ¿Qué te llamó a escribir sobre esta época?

Principalmente porque las novelas son parte de una deuda que yo quería saldar con un personaje como Armando Lopategui, Carapocha, en el momento de su histórico vital en el que él pertenece al KBG y lo destinan a la administración doce de la Stasi. Tenía muy claro que el momento histórico era ese. Y a parte a mí la Guerra Fría, como Licenciado en Geografía e Historia, siempre me ha llamado muchísimo la atención sobre todo esos últimos años en las que la URSS ya sabe que no va a imponerse al capitalismo pero aun así emplea sus mejores armas para no dar su brazo a torcer. Y sus mejores armas son los Servicios de Inteligencia sin duda alguna. Entonces con todos esos ingredientes tenía como muy claro la receta de que iba a ser una novela muy negra, o dos novelas muy negras, con investigación criminal y espionaje. Y a partir de ahí dar rienda suelta a los personajes, no hay más.

Pues a mí la primera parte, que es la única que he leído, me gustó mucho. Además, no sé si es por casualidad, pero unos meses después vi la serie de Chernobyl de HBO que está ambientada más o menos en la misma época. Y tener las dos en la cabeza te ayuda un poco a ver cómo era aquella época. Aunque no es el mismo país, ni la misma ciudad, digamos que es la misma mentalidad.

Profeta en Pucela

Tu primera novela está ambientada aquí en Valladolid y existe hasta una ruta turística de las zonas que aparecen en la trama. ¿Tenías claro desde el principio que querías ambientarla aquí o fue más por cercanía?

Fue por comodidad, clarísimamente. Yo tenia una idea en la cabeza y para mí la atmósfera, el escenario, siempre ha sido un personaje más. Le he dado mucha importante. Y no hay sitio que conozca mejor en el planeta que Valladolid. Y yo cuando estaba escribiendo Memento Mori no tenía la pretensión que fuera una novela que viera la luz en algún momento. Era simplemente porque me apetecía a mí dejar en parte una idea que me estaba intoxicando la cabeza. Pero claro, Valladolid es el sitio que yo conozco perfectamente, donde me siento cómodo. Y ese es el motivo por el que tiene tanta importancia en mis novelas.

Si no estaba ya situada la capital del universo, la has situado un poco más en el mapa. Porque gracias a ti seguramente mucha gente, entre los que me incluyo, tienen más ganas de venir a Valladolid, no sólo por Celtas Cortos.

Sí, es verdad que la gente a raíz de leer la primera trilogía ha habido mayor interés por conocer los lugares por donde se desarrolla la acción. Lugares como el Zero Café donde yo estoy mucho, noto que viene gente porque coincido con ellos de todas partes de España y los reconoces enseguida porque entran, se quedan mirando el local buscando los detalles que le lleven a los capítulos que han leído. Y para mí es un orgullo, claro que sí.

Y profeta en otras tierras

Sí, tiene que ser un orgullo para alguien de aquí. Y las siguientes te han llevado a Italia, Islandia, Budapest, Nigeria o Argentina. Te gusta hacer turismo ¿no? ¿O lo haces desde casa?

Son todos lugares que yo he conocido. Todos los lugares que se han convertido en escenarios de mis novelas son lugares que es visitado, excepto Islandia que no he estado que son escenas casi todas de interior. Pero por ejemplo, he vivido en Buenos Aires dos años. Y el resto de escenarios los conozco muy bien. En Trieste también he vivido, en Berlin he estado dos veces, más otra hace tiempo. Son sitios en los que he conectado, he conectado con el lugar y me lo he creído y que en el momento en el que uno se pone a planificar una novela se encuentra a gusto pensando en esos lugares.

Tambien se agradece que no sean las típicas ciudades que salen en todos los sitios, tipo París, Londres… bueno, Berlín sale mucho porque tiene mucho que ofrecer en aquella época.

Claro, en ese caso para mí era obligado. Berlin era en aquella época el centro de la Stasi. No podía hacerlo en otro sitio que no fuera allí. Pero sí, tratas de diferenciarte y no utilizar lugares recurrentes.

Segunda trilogía de César Pérez Gellida

Historias conectadas

Una de las cosas que me han llamado la atención de las que yo he leído y lo que he leído sobre las otras novelas, es que todas tus historias están más o menos conectadas con los distintos personajes ¿Por qué hacer eso? ¿Te cuesta despedirte de ellos?

No es algo que yo tenga planificado. No sabría decirte. Claro que cuesta despedirse de los personajes. Los llevas dentro, los interpretas, tienes que hacer ese proceso de abstracción de ti mismo para poder dotar de alma a los personajes que vas a utilizar en tus novelas. Y desde luego que generas unos vínculos emocionales con ellos y les prestas parte de tu ADN. Al final te intoxicas del suyo. Entonces Claro que cuesta desprenderse. No sé si es esta la cuestión.

Por ejemplo con Storytel que tengo dos audiolibros con ellos, son historias totalmente distintas, personajes nuevos y no me ha costado más ni menos que cuando planteo una novela en la que recurro a personajes que ya llevo dentro. No. Es simplemente me parece que hay más historias que contar. Siempre dejo como una serie de hilos de los que se pueden tirar y acabo tirando de ellos. No sé cuanto tiempo puede durar. Puede ser que en la siguiente utilice personajes que ya conocen, puede ser que no y que cree personajes nuevos. No lo sé, la verdad.

A mí como lector me gusta, me hace especial ilusión cuando descubro que alguien, aunque tenga un papel pequeño, y digo anda, este es el de la otra novela. A mí me gusta descubrirlo sin saber que va a suceder.

Sí, muchos lectores me dices esto, que les encanta reencontrarse con personajes que ya conoces y que tienen en su cabeza. Y cuantos en os últimos dos años en las presentaciones de todo y todo me han preguntado que cuando vuelve Sancho. Es una pregunta que yo puedo entender. Eso es así, al final los lectores también generar vínculos emocionales con los personajes, quieren saber de ellos, quieren volver a reencontrarse con ellos.

César Pérez Gellida y sus hijas

Has publicado dos trilogías y otras dos bilogías más los de Storytel que ya has comentado ¿tienes pensado publicar una monología?

No lo sé. La que se publica este año, que te voy a hablar muy poco de ella, no va a ser bilogía ni trilogía. Pero puede ser una serie o lo que yo quiera que sea. Peor todavía no he decidido qué quiero que sea.

En la misma charla, Benito Olmo, me comentó que los títulos de sus novelas fueron cosa tuya. De hecho, me suena que tus propias novelas tienen títulos de lo más sugerentes ¿Cuándo escribes tienes en mente el título de la novela o surge después?

Se han dado casos en ambos sentidos. Benito Olmo es muy buen escritor pero es muy malo poniendo títulos. Cuando yo he leído esas novelas antes de ser publicadas con esos títulos maléficos que salen de su cerebro, le he propuesto otros que le han encajado más. En mi caso el título es muy importante que no sea un lastre. Tratas que tenga que ver con el contenido pero sobre todo que no sea un lastre, que no sea una barrera que al lector le impida alargar la mano y sacarlo de su encierro en el punto de venta. Esa es la cuestión.

Dicen que el título junto con la portada es lo que atrae al lector y luego ya se le da la vuelta y se lee la sinopsis. Pero vamos, un título llamativo ya se te queda. De hecho a mí me pasa mucho.

Sí, y sobre todo, para mí, como te decía es que no genere una barrera entre el lector y la novela.

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Primera parte de la bilogía de César Perez Gellida ambientada en el Berlín de los 80.

Una forma de trabajar peculiar, más allá de secadores de pelo

En tus libros la documentación es algo muy importante en tus trabajos, tanto a nivel forense, criminalístico, como histórico ¿Te gusta esa fase de la escritura?

Claro. Soy licenciado en geografía e Historia con lo cual lo de buscar información y documentarme me gusta, me divierte. Porque además te da pie a hacer crecer la historia en la medida en la que te vas docuemntando vas encontrando razones para hacer crecer la historia.

Hilos en los que tirar y tirar. Por aquí a lo mejor puedo meter una trama o algo.

Sí, sí, eso ocurre. Eso es muy frecuente. Que estás documentando sobre un asunto y de repente encuentras ortro que te hace tejer con más profundidad la trama que tu tenias en la cabeza. Luego, a parte, que yo la documentación no es un trabajo que yo haga previo a lanzarme a escribir. En todo y too sí tuve que hacer un aparte, lógicamente, de la vida en los años 80 en Berlin, en la Stati, que es como los mimbres básicos. Pero normalmente lo que haga es que en función de las necesidades que me voy encontrando pues así me documento. No hago esta parte previa, porque como tampoco se muy bien por donde va a ir la historia , porque la van creando los personajes. Es como un trabajo adelantado que puede que puede que la trama no vaya por ahí.

Eso me da a preguntarme ¿Eres un criminal organizado o desorganizado? Con tantos datos y tantos giros en tus historias no te imagino improvisando, pero nunca se sabe.

Tendría que decirte desorganizado en el sentido en el que no trazo el plan antes de ejecutarlo. En mi caso tengo una idea, un punto de partida y me dejo llevar por la intuición. Me centro en la escen que estoy escribiendo y cuando termino, en la siguiente. Y así de forma sucesiva hasta que tengo un primer borrador que desde el punto de vista argumental necesita mucho trabajo de estructura pero lo que hago es torturarlo hasta que me confiesa a mí lo que yo neceito. Esta es la cuestión. Cuando lo tengo armado desde el punto de vista que es coherente en la trama y se sujeta en sí mismo es cuando empiezo a escribirlo correctamente.

Imagino que es una buena parte de escribir, el sorprenderte a ti mismo. Cuando eres escritor de mapa, muy de mapa, la parte de ponerte a escribir es la más aburrida. Ya sabes lo que vas a escribir, en teoría.

Y sobre todo que si no sabes donde vas, difícilmente el lector se va a anticipar a lo que tu quieres.

Escribir para ser escuchado

Visto de ese modo la verdad es que está bastante bien. Como has dicho antes, has escrito dos Audiolibros. De hecho yo Memento Mori no la leí, la escuché ¿Qué tal la experiencia para ser escuchado y no ser leído?

Son otras normal, por llamarlo así. Porque te tienes que adecuar a un formato como el audio Con una estructura predeterminada. Te tienes que encasillar un poco más. Pero a mí me ha gustado mucho. Una de las cosas que veo que se me dan bien en la escritura son los diálogos, el ritmo de la narración y en formato audiolibro encaja muy bien todo esto. Y el resultado de Kohiak que es la primera que está publicada y Bogalusa, la segunda, me gustó el resultado. Y la gente que la ha escuchado las criticas son muy buenas. Yo creo que es hacer crecer la industria editorial. Eso suma mucho más de lo que resta, porque restar no resta nada.

Sí, está bien. Yo me he aficionado los últimos meses  a escuchar, sobre todo cuando vas en movimiento en tren, haces cosas más mecánicas. Al final estoy escuchando un audio libro a la semana o así. Es verdad que no es lo mismo porque yo que también escribo, a mí me gusta leer y fijarme en las frases, pero al final la historia te queda que es lo importante.

Los Gellidistas

Sé que tienes una gran legión de fans, los llamados Gellidistas ¿Sabes cómo surgió? Yo si fuera tu estaría entre abrumado o acojonado, con tanta gente impresentable como hay suelta por ahí…

No, son gente estupenda. No sé el momento en el que surgió, supongo que cuando llegas a un volumen de lectores que se sienten identificados con tus novelas y están esperando que publiques, se forma el grupo por generación espontánea. Yo estoy orgullosísimo que haya gente que en cuanto publico pues van al punto de venta, se hacen con la novela, la leen, la critican, quieren comentarla con otros lectores gellidistas. Son los que llevan la palabra y los que más hacen por hacer crecer el nombre de César Perez Gellida. Encantado, con una deuda gigante que tengo con ellos.

Además, yo no conozco a muchos escritores que tengan una legión de fans que hagan tanto ruido en redes sociales. Eso ayuda muchísimo.
Segundo audiolibro que César Pérez Gellida publica con Storytel.

Quid pro quo

Oye, a ti que se te da dan bien poner nombres a ver si me puedes hacer un favor. Tengo un podcast en el que no encuentro una frase, un slogan que me guste para despedirme. No sé si se te ocurre alguno…

Dame más información.

Novela negra, género negro, el mundo de la literatura negro criminal. Hablo siempre sobre eso, cine, series, lo que se me ocurra pero siempre en el mundo negro criminal. Suelo decir, Hasta luego, criminal.

Pues… ¡Nos vemos en el forense!

¿Hay alguna pregunta que te gustaría hacerle a alguien del mundo criminal, pero que no le hayas hecho aún? Me la puedes decir y si me encuentro en el futuro con algún que otro criminal se la puedo hacer. No sé quien será.

Pues la verdad es que tengo la suerte de tener contacto con casi todos mis compañeros de novela negra española. A mí me gustaría conocer personalmente a Jo Nesbo que es un tipo al que admiro. Si algún día te encuentras con Nesbo, pregúntale que hasta cuando va a estar escribiendo de Harry …

Apuntado. Te voy a ser sincero, soy inspector de policía y me he acercado a ti para ver si te podía sacar algo, pero como estoy de vacaciones, voy a dejar a los compañeros locales que se encarguen de ti, si quieren. Además, me has parecido muy majete y te voy a dejar tranquilo aquí en tu banco con tu secador.

Pues muchas gracias, amigo mío. Te lo agradezco. Y nada, que tengas más encuentros así casuales con escritores de novela negra.

Eso espero. Y que mis jefes lo tengan en cuenta. Muchas gracias a ti por dejarte abordar por un impresentable, así surgido de la nada.

Cuídate mucho.

Quería dar las gracias a César Pérez Gellida por su disponibilidad y ganas de dejarse interrogar por mí. Espero que le vaya muy bien en su carrera y que nos brinde más novelas negras como él sólo sabe hacer.

¿Has leído algo de César Pérez Gellida? ¿Te consideras Gellidista? ¿Tú también lo hubieras confundido con Jesús Cifuentes? Usa los comentarios para lo que te apetezca contarme.

La Inicial Escarlata

La Inicial Escarlata es el podcast de novela negra asociado a esta web, un lugar en el que hablaremos de novela negra y criminal, de cine y series criminales, de música, de actualidad y de todo lo que quepa en el gran saco que es el género negro.  Puedes escucharlo en las diferentes plataformas online: iVoox, Spotify, Apple Podcast, Google Podcast , Podimo o Youtube.

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