Blas Ruiz Grau en el trullo

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Después de meses acechándole en cada esquina, de una exhaustiva vigilancia de sus hábitos diarios, de largas noches haciendo guardia a la puerta de su casa, de haberle hackeado sus redes sociales y de dibujarle varios de corazones de tiza en la pared, por fin lo he conseguido. Hoy he detenido a Blas Ruiz Grau, y lo ha confesado todo.

¿Pero quién es Blas Ruiz Grau?

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Dada la categoría criminal de Blas Ruiz Grau, tuve que enviar a un equipo de especialistas de la comisaría para que lo escoltara desde su casa y lo trajera a La sala de interrogatorios. Mientras, yo preparaba el equipo de grabación y disponía de todo el material necesario para proceder con el interrogatorio.

Inicio del interrogatorio

Probando, probando. Vale, parece que funciona. Aquí el inspector Moreno a 8 de enero de 2019 en La sala de Interrogatorios número tres de la comisaría central. Interrogatorio a Blas Ruiz Grau. Estoy a la espera de que traigan al sospechoso para proceder con el interrogatorio… Parece que ya está aquí. Adelante. ¡¿Pero qué broma es esta, Fajardo!?, por Dios, que no es Hannibal Lecter. ¿Quiere hacer el favor de quitarle la camisa de fuerza y la máscara?

Ha venido así de casa, Jefe. Nosotros no tenemos nada que ver.

¿Es así? El acusado acaba de afirmar con la cabeza. De acuerdo, tome asiento. Gracias, Fajardo, puede irse. Señor Blas Ruiz Grau, ¿existe algún motivo por el que haya decidido presentarse de esta guisa en comisaría?

Hola, querido inspector. Pues claro que lo hay. Es la nueva. La anterior me causó una gran decepción. La compré pensando que asustaría a todo Dios cuando me viera venir, y sólo asustaba a los padres, que corrían despavoridos. La máscara de Dora la Exploradora no funcionaba.

De acuerdo, pero deje que le afloje la camisa de fuerza al menos. Le informo que soy un inspector un poco peculiar y me gusta tutear a los investigados, espero que no tengas ningún problema con eso.

Claro, inspector. Es más directo, por mí genial.

Antes de empezar con el interrogatorio en sí, la anterior acusada, Izaskun Albéniz, dejó esta pregunta para ti, sin saber quién sería la persona interrogada. ¿Podrías contestarla, por favor?

«¿Cuál es la parte más complicada de escribir una novela? ¿Documentación, que todo el puzzle encaje, verosimilitud…?»

Soy muy tiquismiquis. Necesito que cada detalle cuadre con una precisión de reloj suizo. Aunque el lector luego pueda o no valorar esos detalles, necesito saber que si un trayecto desde un punto A a un punto B está bien calculado en minutos teniendo cuenta el tráfico que pueda haber a esas horas en concreto. Puede sonar exagerado, pero soy así.

¡Que nadie toque nada!

Mejor te ayudo a quitarte la máscara porque no se va a entender muy bien tus respuestas. Estás aquí porque eres un conocido criminal, con varios delitos a tus espaldas. Pero el caso que me ha sido asignado y que he estado leyendo es “Que nadie toque nada”, por lo que será éste el principal tema a tratar. El libro, según nuestras investigaciones, está basado en artículos que publicabas hace un tiempo en Zenda ¿De dónde surgió la idea de escribir este tipo de contenido y el posterior libro?

Todo empieza con el proceso de investigación para mi próxima novela. Quería darle tal nivel de crudeza y veracidad que me metí hasta el fondo en investigar cómo era de verdad el procedimiento policial y forense. Luego se me brindó la posibilidad de colaborar con la gran web de Zenda y, cuando vi que tenía una libre entera con mitos y realidades me dije: ¿por qué no contar a la gente esto? A partir de ahí empezó a girar la rueda.

El título me gusta mucho, me recuerda a una frase que suelo decir a menudo cuando… da igual, es un tema privado. ¿A quién se le ocurrió? ¿Tenías otros títulos pensados?

Se me ocurrió a mí cuando mi editora me dijo que, para un libro, no veía comercial el título que tenía el blog originalmente. El blog se llama “Se ha desmitificado un crimen”. Soy un desastre para los títulos, lo sé. El caso es que me pidió varias propuestas y un domingo por la mañana mi mujer y yo empezamos a lanzar ideas que nos venían a la cabeza. Salieron varios y el que se quedó lo planteé como el que más me gustaba. 😀

Pues te felicito porque es un título que ha calado. En el departamento ya nadie da los buenos días, todos llegan y gritan ¡Que nadie toque nada! 

La información que cuentas en el libro se nota que está bien documentada. Habrás tenido que reunirte con varios compañeros y , entre tu y yo, algunos son para echarles de comer a parte ¿Qué información te resultó más complicada de tratar?

Lo más complicado de todo es que se abrieran a mí. Yo entiendo que no era fácil que llegara un tipo con la cara que yo tengo a pedirle información sobre procedimiento en homicidios. Alguno de ellos me llegó a confesar luego que se me investigó a fondo porque llegaron a pensar que era un psicópata en busca de info. Como te lo digo. Una vez me aceptaron ha sido un camino intenso pero sencillo, ya que no han tenido problema en mostrarme todo este mundo. Si tuviera que quedarme con un momento duro, la primera vez que vi una autopsia. Sin duda.

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El caso que me fue asignado «¡Que nadie toque nada!»

Te entiendo, después de años es la parte que más me cuesta…. No termina de gustarme la imagen que presentan de nuestra profesión en la mayoría de novelas, películas y series. En mi opinión, este libro puede ser un buen manual de uso para escritores y directores ¿Fue esa tu intención? ¿No crees que esta información hará más aburrido el visionado o lectura de ciertas obras?

Jajaja. Eso último me lo han dicho mucho estos meses. Me dicen: ya no soy capaz de ver una serie con los mismos ojos! En verdad no pretendía eso, pero sí es cierto que creo que es importante conocer la verdad sobre el mundo que nos rodea. Los investigadores me agradecen mucho ahora esta labor, ya que muestra su trabajo real y es mucho más apasionante y duro del que nos muestra la ficción.

Creo que eso quedará en algo anecdótico. Además, ya lo dices en uno de tus libros: La verdad os hará libres.

Los crímenes que están por venir

Y por lo que me chivan mis fuentes, tú mismo te has basado en toda esa información para algo de lo nuevo que estás escribiendo ¿Es así? ¿Qué me puedes contar sobre este nuevo crimen que no necesite de la presencia de un abogado?

Exacto. Todo comenzó precisamente para eso, para la nueva novela. He trabajado casi tres años en ella porque, de verdad, me quería desmarcar. El resultado ha sido fabuloso. Estoy más que contento con lo que vendrá. Como adelanto puedo contar que llegará en marzo de la mano de Ediciones B (Penguin Random House) y que supondrá el regreso de mi inspector fetiche: Nicolás Valdés.

Ser un criminal

Lo de ser un criminal no parece algo vocacional en tu caso. De hecho, eres informático. ¿Qué te llevó a meterte en este mundo?

Supongo que la necesidad. Me explico, el deseo siempre estuvo ahí, pero el miedo me impedía sacarlo. Llegó un momento de mi vida en el que me vi realmente jodido, varias enfermedades me habían dejado sin futuro laboral y necesitaba reintentarme o caer en una depresión. Ahí mandé a tomar por culo al miedo y me lancé a por todas. Me atreví no solo a escribir, sino a autopublicar. No puedo estar más contento por haberme lanzado de cabeza.

Has publicado seis libros hasta ahora ¿De cuál tienes el mejor recuerdo? ¿Y el menos bueno?

Es imposible responder a esto. Todos me han aportado algo muy especial. Es muy tópico compararlo con los hijos y decir que es imposible decir que a quién quieres más, pero es que es así.

Muchos escritores tienen reparo en referirse a ellos mismos como escritores ¿Te ha pasado? ¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que alguien te llamó escritor por la calle?

Claro que sí, entiendo ese reparo porque a mí me ha pasado. Y es una gilipollez. Ser escritor representa el mismo orgullo que el que dice que es abogado, médico, albañil o peluquero. No recuerdo cuándo fue la primera vez, pero sí que sentí algo muy especial. Lo que sí sé es que el momento más especial fue cuando la profesora de mi hijo (4 años), en una clase le contó a todos sus alumnos que el papá de Leo era escritor. Mi hijo, con tan poca edad llegó entusiasmado contándomelo, muy orgulloso. Yo lloré mucho.

Los referentes criminales de Blas Ruiz Grau

Un escritor criminal como tú tiene que leer mucho para aprender y mejorar en sus nuevos crímenes. ¿Tienes algún autor o novela favorito?

Sin duda Juan Gómez-Jurado. Es un puto genio.

Casualmente Juan es uno de los criminales que seguimos más de cerca pero siempre se nos escapa. Espero que algún día podamos interrogarle como se merece. Cuando vuelvas a casa, si es que decido dejarte ir ¿Qué libro te estará esperando?

Precisamente ahora estoy con Reina Roja, del genio. Antes podía devorar un libro entero en una o dos noches, ahora voy muy lento. La explicación es que me paso casi 14 horas cada día trabajando, cuando llega mi momento para leer, por la noche, estoy exhausto y, por mucho que me entusiasme lo que leo, no puedo más.

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Mientras sonríe a cámara Blas no puede evitar pensar en sus próximos crímenes.

El botín de un criminal

He de confesarte que tengo un par de libros tuyos esperando en mi Kindle. Libros que tú mismo regalaste una vez. Como agente de la ley mi misión es que un criminal pague por sus crímenes ¿Pero no debería cobrar también por ellos? ¿Por qué regalar tu obra?

El tema de regalarlos lo planteé como una posible solución contra el pirateo de mi obra. El que los quiera comprar siempre va a poder hacerlo, pero el que no pueda, no se atreva o no quiera, antes de tirar de páginas que ganan dinero con el trabajo ajeno, prefiero regalarlo yo. No sé si será una buena medida o no, pero lo que sí es cierto es que mucha gente me ha escrito para pedírmelos porque me quería leer pero por circunstancias no podía. Ese gesto me hace darles lo que haga falta.

El público en general piensa que los criminales están forrados de pasta, pero tu y yo sabemos que eso no es así ¿Cómo ves el panorama? ¿Ves factible vivir algún día sólo de tus libros?

Es muy jodido. Se gana muy poco como escritor y, lo que ganas, te lo fríen a impuestos que llegan hasta el 50% y te dejan con una cara de imbécil de cuidado. Lo malo es que hay gente como yo que no tiene otra posibilidad laboral que ésta y, por desgracia, de lo único que vivimos es de nuestros libros. Eso sí, jodido es.

Un criminal que no se esconde

Eres un criminal muy activo en redes sociales, no ha sido difícil seguirte la pista, con poner en el buscador Blas Ruiz Grau, teníamos todo lo que necesitábamos ¿No te preocupa esa sobre exposición?

Para nada. Lo veo de otra forma. Las redes me permiten estar en contacto constante con el lector. No hay día que no reciba una opinión directa sobre lo que escribo y eso me permite tener una frescura que me hace sentirme vivo y con ganas de seguir dándolo todo. La gente, además, es muy agradecida y esto hace que el número de lectores aumente a diario.

Al igual que hizo Izaskun Albéniz, me gustaría que dejaras aquí alguna pregunta para el próximo detenido, que no sé quién será.

¿Escribes vestido o desnudo?

La decisión

Me has caído bien, Blas. Pero no puedo dejarte libre así como así. Vamos a hacer una cosa. Voy a salir un momento a por un café y no voy a cerrar la puerta con llave. Te dejo exactamente cuatro minutos y medio para que hagas lo que consideres.

Vale, normalmente cuando me dicen eso me da por hacer cosas malas. Intentaré portarme bien.

Muchas gracias por haber contestado con tanta sinceridad y por ayudar a la profesión escribiendo “Que nadie toque nada”.

Ha sido un placer. Ojalá los próximos sirvan también.

¿Me puedo quedar la máscara? Es que esta noche tengo algo…ejem, un tema privado, y me vendría muy bien.

Vale, pero luego la lavas, la desinfectas y me la devuelves con doble guante en cada mano.

 

Quería dar las gracias a Blas por dejarse detener con tanta facilidad y por contestar sin problemas a todo lo que le pregunté, y además hacerlo muy rápido. Le deseo todo lo mejor, tanto en su vida profesional como en la personal, porque es un buen tío y se lo merece. Seguro que este año va a ser su año. Y también me gustaría hacer una mención especial al agente Fajardo, por su corta pero intensa colaboración.

¿Te ha gustado el interrogatorio? ¿Le hubieras preguntado otras cosas? ¿Has leído algo de Blas Ruiz Grau? ¿Dejo ya de hacer preguntas y termino el artículo de una vez? Puedes dejarme tus impresiones aquí abajo, justo en la caja de comentarios. 😉

Foto de portada de Uriel Soberanes en unsplash

 

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